Mmmm… ¿Qué hay de nuevo viejo?
Tras varios meses de continuos y extenuantes entrenamientos
y tras numerosas competiciones en las que hemos entregado el 110% de todas
nuestras habilidades y capacidades, el cuerpo nos pide a gritos un descanso. El
estrés continuo al que hemos sometido a todas nuestras articulaciones ha sido
muy grande, con lo que es necesario un periodo de descanso cuyo objetivo es regenerar
y recuperar completamente todos nuestros ligamentos, músculos y tendones.
Para un triatleta amateur, y más aún para el triatleta
novato, es muy difícil dejar de entrenar de buenas a primeras. Los triatletas que llevan poco
tiempo en este mundo, con una “extramotivación” por mejorar y comprobar sus
progresos, creen que es perder el tiempo y la forma deportiva, y por ello tirar
al traste todo lo conseguido durante la temporada. Pero la falta de descanso induce a posibles lesiones por sobrecarga,
ya que, si una estructura no está recuperada, el cuerpo tiende a compensarla
con otras de su alrededor.
El descanso total, entendido como parón deportivo
general y estricto, será más o menos recomendable en función del nivel, la
implicación deportiva y la edad, pero sí se recomienda al 100% una desconexión
psico-fisiológica de este deporte después de la última competición de la temporada. En las primeras semanas de descanso notaremos una
disminución importante de los recursos funcionales del sistema adaptativo, pero
posteriormente el proceso de desadaptación se hace más pausado. Nuestro
organismo, tras un periodo largo de tiempo sin entrenar:
· Pierde
tono muscular
· Sufre
un aumento de peso (es el momento de no privarse de nada y comer todo aquello
que durante la temporada tenemos “prohibido”, sin excederse cualquier caso).
· Disminuye
el VO2 max: después de 12 días de descanso pasivo baja un 7%.
· Concentra
más ácido láctico que estando en forma yendo a la misma velocidad.
· Durante
los primeros 6-24 días disminuye en un 14-25% la cantidad de capilares
funcionales situados alrededor de la fibra muscular.
· El
músculo pierde capacidad para utilizar el oxígeno y por lo tanto, la
resistencia y flexibilidad del triatleta cae en picado (no tanto la velocidad).
Y la pregunta que todos nos hacemos es… ¿Cuánto
tiempo he de parar?
Desde mi punto de vista, y basándome en la lectura
de diversos artículos a los que he acudido para aumentar mi grado de
conocimiento sobre el tema, esta sería una progresión lógica de este periodo de
descanso:
- Primera semana: tras la última prueba de la temporada no hay que dejar de realizar ejercicio físico de golpe y porrazo, sino que es recomendable seguir entrenando suavemente durante la semana siguiente reduciendo la carga de manera regresiva.
- Segunda semana: la semana siguiente debe ser de descanso total, y cuando digo total me refiero a desconectar completamente. Este periodo servirá para descansar psicológicamente, olvidándose por completo del triatlón, por lo tanto está prohibido ver vídeos, clasificaciones, fotos, tiendas, foros… Es un buen momento para prestar más atención a esas personas que has descuidado un poco durante la temporada (familia y amigos).
- Tercera semana: no es recomendable comenzar con la propia actividad que vamos a practicar el resto del año. Es el momento de realizar actividades con los familiares y amigos que durante la temporada es difícil combinarlas con los entrenos (senderismo, escalada, padel, rafting, paseos en caballo…).
- Cuarta semana: En cualquier planificación de un triatleta hay una premisa, y esa no es otra que ir de lo general a lo específico, de ahí la importancia de comenzar la temporada haciendo entrenamientos lo más variados y distendidos posibles. Es la hora de iniciar, de manera progresiva, los entrenamientos de las diferentes disciplinas de triatlón, sin olvidarnos de fortalecer nuestras articulaciones, músculos, tendones y ligamentos en el gimnasio, trabajo muy importante de cara a la prevención de lesiones para el resto de temporada.
Pues bien, dicho lo cual, os voy a contar como ha ido mi periodo de descanso de ésta, mi primera temporada en triatlón:
Después de mi última competición en
San Javier en la TriWhite Cup el día 20 de octubre, comencé con la reducción de
la carga de entrenamiento. La semana siguiente a dicha prueba hice una sola
sesión de piscina (1000m + bañera de hidromasaje + sauna) y otro día aproveché
para salír con unos amigos y hacer BTT, subiendo a Santa Bárbara (Caudete), una
ruta de unos 52km y algo más de 3h30’, con un desnivel positivo aproximadamente
de +1000m. Es decir, una locura… Y para terminar la semana, la universidad se
acordó de mí para trabajar todo el fin de semana de profesor en la acampada, de
la asignatura Deportes en la Naturaleza, con los de segundo curso ¿Qué mejor
manera hay de relajarse, quitarse el estrés, respirar aire puro y desconectar
que de acampada en la montaña? ¡Pues allá que fuimos!
Mi segunda semana (28 Oct-3 Nov) ha
sido de descanso total. Nada de entrenamientos, nada de dietas… aunque la
desconexión no ha sido completa, ya que entre semana he aprovechado para
organizarme y planificarme la temporada que viene. El fin de semana, que he
tenido la suerte de que sea un poco más largo por el puente del Día de todos
los Santos, ha sido de completo relax. Amigos, tu, campo, buena temperatura y
buena comida han sido los protagonistas.
Hoy comienza mi tercera semana, que
la aprovecharé para jugar algún partido de padel con los amigos, un poco de
patinaje y una salida en bicicleta de montaña. El fin de semana volverá a ser
de relax para terminar de cargar las pilas de cara a la pretemporada que está a
punto de comenzar. La semana que viene empezaré con los entrenos, pero de eso
ya os enterareis más adelante…
Como dijo William
Arthur Ward, maestro de la inspiración, “Si puedes imaginarlo,
puedes conseguirlo; si se puede soñar, se puede hacer”
Un solo deporte no es
suficiente.
Fuentes:


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